martes, 23 de febrero de 2010

Conflictos en Yugoslavia



El proceso de globalización que se intensificó a partir del fin de la Guerra Fría provocó que los Estados capitalistas y las grandes empresas transnacionales buscaran la manera de completar el desmembramiento de los países socialistas, y de hacerlos dependientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) golpeando su economía. El objetivo de extender mercados, la defensa de intereses geopolíticos y el control de los recursos naturales de las naciones subdesarrolladas originaron conflictos y guerras en puntos estratégicos, como fueron los casos de Medio Oriente, Asia Central y la región de los Balcanes.

En tales zonas los conflicto étnicos, religiosos y culturales fueron manipulados por Estados poderosos y con un gran aparato militar, buscando obtener beneficio de ellos. Se iniciaron guerras como instrumentos de paz para castigar a líderes, y los ejércitos “liberadores” entraron a los países para imponer sus ideas y establecer una dependencia económica, a partir de la reconstrucción del país después de atacar y vencer.

Los Balcanes ha sido una zona históricamente codiciada porque es el cruce que conecta con el Medio Oriente y con Asia Central. El Estado que controle esta región tendrá el acceso al petróleo y a otras riquezas naturales del Medio Oriente y del Mar Caspio. Existen rutas propuestas para la construcción de oleoductos del Mar Caspio a Europa que cruzan Yugoslavia, incluyendo Kosovo. Durante la Segunda Guerra Mundial, 10,000 albaneses lucharon contra yugoslavos por el control de Kosovo. Para 1974, la Constitución yugoslava garantizaría la autonomía de Kosovo dentro de Serbia, lo cual motivó conflictos étnicos y religiosos que se profundizaron con la desintegración de los países socialistas en 1989.

En 1990 se llevaron a cabo las primeras elecciones libres en Yugoslavia, en las cuales participaron todos los partidos y resultó triunfador el líder comunista Slodoban Milosevic. Inició su gobierno reprimiendo con tropas y tanques a la minoría albanesa en la provincia de Kosovo, y extendió las enemistades eslavas en el resto de la federación. El gobierno ordenó al ejército, con mayoría de oficiales serbios, que reprimiera a todos los opositores. Sin embargo, Macedonia se independizaría en 1991, y Bosnia-Herzegovina, en 1992. En este mismo año los legisladores de la etnia albanesa declararon a Kosovo provincia independiente de Serbia y en 1992 fue electo presidente el escritor lbrahim Rugova. Por su parte, Serbia y Montenegro se autoproclamaron la Republica Federal de Yugoslavia. En 1993 los serbios controlaban el 70 por ciento de Bosnia; mientras que el 10 por ciento estaba en manos de los musulmanes.

En 1995 se iniciaron serios conflictos. Los albaneses de Kosovo protestaban por la llegada de refugiados serbios procedentes de Croacia. Las tensiones se agudizaron en 1998 cuando la policía serbia respondió con una fuerte ofensiva a los ataques de la minoría albanesa, representada por un grupo de resistencia armada llamado Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Ante esta situación, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) pidió a Milosevic detener la violencia y cesar su política de “limpieza étnica” contra los albaneses en Kosovo, además de permitir el regreso de los cientos de miles de refugiados que por la represión tuvieron que huir a otras regiones.

El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, manifestaría que “nuestro objetivo es hacer pagar un precio muy alto por la política represiva de Milosevic, y deteriorar severamente su capacidad militar para mantener esa política”. Así, al mando de la coalición de la OTAN compuesta por ocho países, el 25 de marzo de 1998 inició el ataque bombardeando supuestos blancos militares. En junio se firmó un acuerdo, mediante el cual Milosevic retiraría sus tropas de Kosovo y renunciaría a la presidencia. Entonces se suspendió el bombardeo, y entraron 50 mil efectivos multinacionales para resguardar la paz y supervisar el regreso de los albaneses expulsados por las fuerzas serbias. Estados Unidos, después de la desintegración de los países socialistas, reafirmaría su papel hegemónico en el mundo.

martes, 16 de febrero de 2010

Cristianos coptos en Etiopía

La iglesia unitaria ortodoxa etíope (en amárico, Yäityop'ya ortodoks täwahedo bétäkrestyan, conocida también como iglesia copta de Etiopía, iglesia tawahedo o simplemente iglesia etíope) es una iglesia oriental copta autocéfala, es decir, que tiene su propio patriarca (desde 1959; antes dependía directamente del patriarca copto de Alejandría). El jefe de la iglesia lleva el título de Abuna-Patriarca y reside en Addis Abeba, el cual reconoce y se halla en plena comunión con el papa de todos los coptos y patriarca de Alejandría Shenuoda III y con el patriarca copto de Eritrea, formando una única Iglesia. Desde el 11 de julio de 1992, es el Abuna Pablo. Dentro de las iglesias cristianas es la más cercana y relacionada a las tradiciones y religión judías. Cuenta con unos 45 millones de fieles (60% de la población de Etiopía).
Forma parte del conjunto de iglesias llamadas de los tres concilios.

Cristianos coptos

La Iglesia Copta fue fundada en Egipto en el siglo I. Su nombre deriva de la palabra griega aigyptios (egipcio), trasformado en gipt y después en qibt, de donde derivó la correspondiente voz árabe. Así pues, la palabra copto significa "egipcio".
Según la tradición, la Iglesia Copta tiene su origen en las prédicas de San Marcos, autor del Segundo Evangelio en el siglo I, que llevó el cristianismo a Egipto en la época del emperador Nerón.

Forma parte de las antiguas iglesias orientales, que se separaron del resto en el Concilio de Calcedonia, en el año 451 y han evolucionado independientemente. Según su tradición, la Iglesia Copta ha preservado minuciosamente la creencia y doctrina cristiana en su forma más antigua y pura, entregándola de generación en generación, sin cambios, conforme a la doctrina y los ritos apostolicios.

Uno de los lugares principales de culto es la "cueva del niño Jesús", gruta situada en el barrio viejo de El Cairo, y en la cual, según la tradición, vivió la Sagrada Familia durante su exilio en Egipto tras la matanza de los inocentes decretada por Herodes.